jueves, 20 de noviembre de 2014

La nueva mili



Me voy.
La nueva mili me ha llenado las maletas en la cama.
Me voy.
A varias millas de tus besos y centímetros del mapa.

Sé que un hasta luego también duele,
y que los días azules me esperan en Madrid.
Que un pretérito imperfecto nos separa de lo nuestro,
y que mi cuerpo sufre lunes de invierno sin ti.

Me voy.
Tengo el diploma bajo el brazo y una carpeta de recuerdos.
Me voy.
Perdóname la nostalgia y el pre-te echare de menos.

Sé que uno en rutina se entretiene,
pero que vacíos quedaran todos tus huecos.
Sé que este presente no es tan simple,
si ya no hay corazones en el vaho del espejo.




sábado, 5 de julio de 2014

La vida de un caliriano

Caliria es justo lo contrario a ese defecto que tenemos los habitantes del planeta Tierra, ese ya lo haré mañana. Es una ciudad cuya forma de vida se basa en una bella mentira y es que todos morirán al día siguiente.
 En nuestro planeta vivimos considerando un margen más amplio de vida, sin embargo todos deberíamos aprender de los "calirianos" y  a sabiendas de que mañana saldrá el sol como cada día, visitemos al viejo profesor, nos quedemos un rato en salón con los niños, preparemos las tostadas, confesemos nuestro amor más profundo, y sobre todo, que seamos realmente felices…Vivir como si no hubiera un mañana.




Es temprano y ya saltas de la cama,

este lunes se podrá desayunar.

Hoy la vida si que untará tostadas,

y besos mañaneros que llevar.



Buenos días siempre en el trabajo,

de saludos se les llena el ascensor.

Ingenuos calirianos a destajo,

desempeñan con sonrisas su labor.



Niños que perturban las escuelas,

con sus vidas alteradas de cartón.

Comparten musarañas con la estela,

de sus cometas atadas de ilusión.



Que gran bella mentira, de cómo vivir la vida,

con el cronómetro en marcha, sin pisarse la falda,

construyendo cada instante la utopía.



Quizás me perdería, por las calles de Caliria,

Disfrutando la mañana, cargado de esperanza,

acabando con la mansa rutina.



Caliria no usa yodo en sus heridas,

usa el tiempo como cura de humildad.

Destapa cada día álbumes y mentiras,

de fotos y otras cosas que contar.



Abuelos estresados por sus nietos,

de visitas como una red social.

Si supieran esos locos lugareños,

que mañana tampoco morirán.



Cae la noche y la cosa esta que arde,

de mariachis y de besos de portal,

Esta vez si que habrá Disney Channel,

y mañana un nuevo día nacerá.

domingo, 16 de marzo de 2014

El arte cuestionado



Deslizar el puntero a capricho de trazo,

sentir el duro rugir de la plantilla,

fijar las formas superando obstáculos,

dejar de blanco las finas líneas.



Sentir la emoción de cuatro lados,

la gruesa incertidumbre del descuido,

admirar un segundo su trabajo,

volver corriendo por dónde ha venido.





Todo eso debe padecer el artista que te raya el coche.

sábado, 15 de febrero de 2014

Un viajero en casa


A veces la vida nos pone en un aeropuerto cruzando sin maletas el umbral de una puerta donde pone Salidas, con la triste certeza de la futura soledad, y el bucle de los domingos por la tarde.

Esta canción empezó en un mágico instante de un invierno inacabable, cuando mientras iba conduciendo el coche se llenó de vaho y de repente en el cristal del copiloto se dibujó un viejo te quiero.



Llegó septiembre y te fuiste,

y dejaste un abrazo sonriendo en T4.

Ahora las tardes más tristes se ríen de mí,

por no estar a tu lado.



Llego mi turno y canción,

y me toca vivir en primera persona,

Lo que sucede en ficción, que te parta un avión,

y aterricen las horas.



Y entonces me ataca el momento y me siento un viajero que no tiene vuelo.

Y entonces me viene el recuerdo y te lloro la tarde y te echo de menos.



Y ahora soy como un viajero en casa,

recordando tus maletas en la cama.

Ahora soy aquel que no descansa,

de inventarse del tiempo la máquina.



Vuelvo a la fría rutina,

Y encuentro en los días vacíos tus huecos,

Vuelvo y el vaho de mi coche, se llena,

y dibuja un viejo te quiero.



Vuelvo donde te besé,

y repaso las fotos de nuestro recuerdo.

Vuelvo y se pone a llover,

alargando este frio y este infinito invierno.



Y entonces me ataca el intento y comparo los precios de todas las alas.

y a veces algún aeropuerto me encuentra perdido buscando tu facha.



Y otra vez soy un viajero en casa,

deshaciendo mis maletas en la cama.

Otra vez soy aquel que no descansa,

de inventarse del tiempo la máquina.











lunes, 3 de febrero de 2014

Balones y piedras

Estamos hechos de canciones y es que somos Carne de Canción tal y como titula Carlos Galán su disco.

La vida va dándole al Play a un radiocasete imaginario y poniendo música de fondo a nuestros momentos, los que vivimos y los que echamos de menos.

Esta canción se me compuso sola con el tiempo que pase junto a los míos, aquellos a los que no hace falta explicar los rincones que esconde cada frase, aquellos con los que fui y por lo que ahora soy. Aquellos con los que tire los balones y las piedras que hoy rompen los cristales de mi memoria.




Los juguetes se quedaron viejos,

las tardes nos echan de menos,

poco a poco se nos pasa el tiempo

y solo quiero naufragar.



La vida es como un huracán,

tan corta como tus besos,

cada vez que me siento al mar,

con su ruido me despierto.



La mañana me robo la voz,

y mis gritos se los quedó el cerro,

son cicatrices como esta canción,

que van cavando este agujero.



Todo iba sobre dos ruedas,

que pinchan mis ilusiones,

dime con cual te quedas,





Si el tiempo se estrella y fugaz, no te asustes, vive sin más,

mírate en la pared y serás igual.



Échalo a pares y perdones, que en el hueco de tus pantalones,

Siempre quedará una moneda pa’ jugar.


Las mangas se quedaron cortas,

y no esconden ni un solo as,

los días de sol no importan,

si ya no sales a jugar.



Las cosas que veíamos lejos,

hoy se chocan con la realidad.

Que fueron de esos recuerdos,

quizás se los llevo el mar.



Los vinos se hicieron añejos,

nuestros planes nos extrañaran,

Las musas se mudaron lejos.

Y a mi me dio por cantar.



Quien nos tirara las piedras,

platos rotos de cristal,

son los balones de la guerra.



Como no podía ser de otra manera el magnifico grupo de mis amigos ahora llamado DVICIO puso música a esta canción que escribí de una forma a la par que emotiva, sensacional:



viernes, 31 de enero de 2014

Ratos y culebras

Llaman al timbre de la puerta,

en fila de uno de vez en mes.

Robando ratos y culebras,

que me aun quedan por vencer.



Mientras te espero,

cruzan el umbral vanas ilusiones.



La ausencia de tu voz, las pantallas,

pescan miopías con la red.

Etílicas y densas madrugadas,

de estrépitos vecinos de alquiler.



Mientras te espero,

Cruzan el umbral vanas ilusiones.



Vale, reconozco las mentiras,

piensa el resto de la vida,

que nos queda por vivir.



Vale, prometo no equivocarme,

se que a eso llego tarde,

y a pagar el alquiler.



Dejaste quimeras por la casa,

que hoy me tocará barrer.

Sudokus imposibles, crucigramas,

me dejaste sin resolver.



Mientras los recuerdos,

van acechando todos los rincones.



Quemaré tus fotos, tus vestidos,

ahogare el contestador,

con las penas y vecinos,

quizá les quede algo de ron.



Mientras los recuerdos,

van acechando todos los rincones.



Vale, reconozco las mentiras,

piensa el resto de la vida,

que nos queda por vivir.



Vale, prometo no equivocarme,

se que a eso llego tarde,

y a pagar el alquiler.

lunes, 27 de enero de 2014

Memento Vivere

Vivimos de lo fácil, de lo absurdo de lo que pillamos en el primer cajón, alimentando nuestros huecos como peces de agua caliente domesticados.



Pasan los días y los cafés nos abren los ojos mientras nuestros sueños duermen y se dejan en manos del futuro presente en los posos. Pasan las mañanas y nos aferramos a los minutos, andando deprisa, fumando del aire, y encerrados en las pulgadas de los teléfonos que ya no traen mensajes en botellas. Envasamos al vacío los días, sin dejar escapar las sonrisas necesarias, perdiéndonos cuanto pasa y con la soberbia de posponer momentos que no se repiten en el tiempo. Vivimos sin acordarnos de vivir, de ser, y de que cada segundo es un grano de arena de un reloj que poco a poco nos tapa hasta que quedemos en la más profunda oscuridad.



Frases



Si no puedes suavizar la piel, suaviza las manos que la tocan.



Las letras y la música saben vivir solas, pero cuando estas se unen, prosperan, y es entonces cuando volvemos a vivir.



Lo peor del amor no son los celos, la distancia, la ira, la duda ni nada por el estilo, lo peor del amor es sin duda alguna, no haberlo vivido.



Quien raja de verdad no avisa.



La poesía es inherente a cualquier persona capaz de esbozar una sonrisa.



Llega un punto en la amistad en el que con la distancia del tiempo no se pierde amistad sino contacto.



¿Qué hacer cuando lo prescindible se ha convertido en necesario y lo necesario sigue siendo imprescindible? Lo queremos todo.



No cambiaria mis errores, solamente el tiempo de disfrutarlos.



A veces me pregunto que fueron de los huecos que ahora nos llenan las pantallas...quizás echábamos a alguien de menos



Sobran donantes de besos, faltan de corazones.



Solo hay una cosa con la que no puedes encontrarte en Google, con gente. Sal a la calle.



Empezar una relación es como hacer una maleta de cuatro estaciones, acabarla, estacionar tu vida en una.



No es fácil agarrarnos a la filosofía de vivir cada día como si fuera el último cuando para alguien cercano acaba de serlo.



Parar, disfrutar, romper los relojes y tumbarse en su arena.



Es cierto que los velocistas de la vida disfrutan, pero llegan demasiado pronto a la meta. Me quedo con el medio fondo.



Se aprende más de las críticas que de los silencios.



En el cine Western el caballo del malo era siempre el más lento, en la Realidad son los buenos que se quedan atrás.



La teoría es que hay que disfrutar cada momento, la práctica es que no todos son disfrutables.



No paramos de quejarnos de algunas cosas que de repente, algún día echamos de menos.



El sentido del podium es que no todos estamos hechos para ello. Disfruta de tu puesto y gánate a ti mismo.



Hemos llegado a un punto de no saber cuál es el instrumento: la máquina o el hombre.



El cuerpo que hoy sufre mañana luce, a la cabeza le pasa lo mismo.



A veces poner una canción es como abrir una puerta para que corra el aire.


De lo bueno, también se aprende.

sábado, 25 de enero de 2014

Al final del camino

Pasaron días de ruido, llegaron de sabiduría

Las horas no tan deprisa, recuerdos día a día.

Tiempos de vino y rosas, hastío interminable

La luz por esa ventana, la habitación invade.



Es cada mañana mejor, más viva y más intensa,

capaz de llenar mi cuerpo, de alegría inmensa.

Balones, piedras, lápices, ellos quedan siempre,

de serenidad y buenos recuerdos se llena mente.



Todo en su momento, menos fueran de ellos,

vivirla como se merece, no tiene precio.

Sin hallar entre preguntas, sin respuestas del destino,

pues la vida tiene algo y no se percibe con sentidos.



Sentir lo inevitable, es quizá lo más fuerte.

La vida me sonríe, mientras me mira la muerte.