lunes, 27 de enero de 2014

Memento Vivere

Vivimos de lo fácil, de lo absurdo de lo que pillamos en el primer cajón, alimentando nuestros huecos como peces de agua caliente domesticados.



Pasan los días y los cafés nos abren los ojos mientras nuestros sueños duermen y se dejan en manos del futuro presente en los posos. Pasan las mañanas y nos aferramos a los minutos, andando deprisa, fumando del aire, y encerrados en las pulgadas de los teléfonos que ya no traen mensajes en botellas. Envasamos al vacío los días, sin dejar escapar las sonrisas necesarias, perdiéndonos cuanto pasa y con la soberbia de posponer momentos que no se repiten en el tiempo. Vivimos sin acordarnos de vivir, de ser, y de que cada segundo es un grano de arena de un reloj que poco a poco nos tapa hasta que quedemos en la más profunda oscuridad.



No hay comentarios:

Publicar un comentario