sábado, 5 de julio de 2014

La vida de un caliriano

Caliria es justo lo contrario a ese defecto que tenemos los habitantes del planeta Tierra, ese ya lo haré mañana. Es una ciudad cuya forma de vida se basa en una bella mentira y es que todos morirán al día siguiente.
 En nuestro planeta vivimos considerando un margen más amplio de vida, sin embargo todos deberíamos aprender de los "calirianos" y  a sabiendas de que mañana saldrá el sol como cada día, visitemos al viejo profesor, nos quedemos un rato en salón con los niños, preparemos las tostadas, confesemos nuestro amor más profundo, y sobre todo, que seamos realmente felices…Vivir como si no hubiera un mañana.




Es temprano y ya saltas de la cama,

este lunes se podrá desayunar.

Hoy la vida si que untará tostadas,

y besos mañaneros que llevar.



Buenos días siempre en el trabajo,

de saludos se les llena el ascensor.

Ingenuos calirianos a destajo,

desempeñan con sonrisas su labor.



Niños que perturban las escuelas,

con sus vidas alteradas de cartón.

Comparten musarañas con la estela,

de sus cometas atadas de ilusión.



Que gran bella mentira, de cómo vivir la vida,

con el cronómetro en marcha, sin pisarse la falda,

construyendo cada instante la utopía.



Quizás me perdería, por las calles de Caliria,

Disfrutando la mañana, cargado de esperanza,

acabando con la mansa rutina.



Caliria no usa yodo en sus heridas,

usa el tiempo como cura de humildad.

Destapa cada día álbumes y mentiras,

de fotos y otras cosas que contar.



Abuelos estresados por sus nietos,

de visitas como una red social.

Si supieran esos locos lugareños,

que mañana tampoco morirán.



Cae la noche y la cosa esta que arde,

de mariachis y de besos de portal,

Esta vez si que habrá Disney Channel,

y mañana un nuevo día nacerá.

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